La idea es disfrutar de un espacio para descargar tinta, como antes me sirvió el papel, ahora de manera virtual; sobre lo que me venga a la cabeza. Para compartir, para ver si alguien más se ve en esas letras. Y por supuesto, para que respondan con lo que quieran
jueves, 10 de octubre de 2013
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Esta mañana es distinta a otras. Me diste algo para soñar. Estoy como dormida pero hace rato no me sentía tan despierta. Busco pero me faltan palabras para describirte. Sería una traición y menosprecio de la realidad. No por divinizarte, sino por lo complejo de tu ser. Maravillosa complejidad. Me absorbiste, eso es lo que quiero decir. Siento esa felicidad tortuosa de tener tu nombre en los labios apenas abrir los ojos.
Los labios callan y eso molesta. Tu nombre se pegotea entre pensamientos que salen con formas de otras palabras. Muy distintas.
Es que no quiere salir, no quiero sacarlo para no agrandar las cosas. "Cosas", buen sustantivo cuando no querés explicar algo... Quiero explicar, me gustaría poder.
Por ahora diré "cosas". Pensaré en tus ojos como si no fueran tuyos. En tus palabras como si las hubieras dicho al aire.
martes, 3 de septiembre de 2013
esos ojos eran de agua. siempre pienso en agua, paz, cosas etéreas, infinitas, cuando veo ojos así. y esos en particular, acompañados por una voz tan dulce, eran notas de una suave melodía que no pude resistir. encima irradiaba calidez en sus palabras, sus modos, su caminar, ese abrazo, en la sonrisa. una mezcla incomparable de sabiduría, frescura, firmeza y ternura bajo una sobria humildad que me atrapó. desde ese día deseé poder empaparme en esa mezcla, mancharme, sentir su sabor, aunque sea un momento y luego llevarme el recuerdo.
viernes, 23 de agosto de 2013
viernes, 9 de agosto de 2013
Colectivo
Sintió un roce frío en la mejilla, abrió de a poco los ojos y lo primero fue sentir con el cuerpo ese oleaje, ese movimiento involuntario: aún estaba en aquel colectivo. Al volver un poco más a esta realidad, lo vio, de pie, a su lado, derrochando luz en esa sonrisa que tantas veces la dejó sin palabras. Esta vez las de él iniciaron el diálogo, mientras se sentaba en el asiento vacío a su lado: "No te vayas a pasar". De inmediato sonrió ella tímidamente, aunque luego cambió el tono de su mirada: "Hola, no, sí... gracias. Uy, qué loco, estaba como soñando con..." "¿Con qué?"-preguntó él, tras la breve pausa que ella introdujo en ese saludo somnoliento. "Nada, una pavada, ¿vos cómo estás, qué hacés? ¿A dónde estás yendo?" Él se rió, le acarició la mejilla de nuevo, con ese frío que previamente la había sacado de lo onírico: "Que suavecita, parecías un bebé durmiendo"- deslizó casual, y sonrió nuevamente. Ella sintió algo de vergüenza pero también se estremeció, quiso acurrucarse en su hombro. Pero no lo hizo, venció el deseo y esa modorra que muestran los gatos cuando uno los despierta con una caricia, se estiran y luego vuelven a enrollarse en sí mismos al compás de un ronroneo cadencioso. "Tenés la mano fría"- le dijo."Y, con este frío... ¿vos no?"-contestó él, y, para sacarse la duda, le tomó la mano suave pero decididamente. Ella notó la diferencia con la tibieza de las suyas y decidió tomarlo de ambas. Cobijó sus manos en las de ella y las fregó despacio, como espontáneamente, prometiéndole que en dos minutos estarían mejor. Él agradeció y se quedó quieto, tanto que olvidó decir palabra alguna, como para forzar esos diálogos que evitan silencios incómodos. "¿No me vas a decir qué estabas soñando?"- esbozó finalmente. Ella le confesó que con alguien, algo extraño, como un laberinto en el que veía a esa persona pero de pronto desaparecía. "Mucho más no tengo para decirte"- se excusó. "Qué raro, yo a veces sueño también con cosas que se me escabullen, o se alejan y se acercan, pero cuando las tengo al lado me invade una culpa enorme que me impide agarrarlas"- agregó él. "¿Culpa por qué?"- dijo ella, curiosa. "No sé... porque no está bien, ¿viste cuando sabés que no está bien pero no podés evitarlo, y cuando lo evitás sólo pensás en eso? Y lo deseás y por momento pensás que no podrías desear nada tanto como deseás eso en ese instante..." Las manos de ella hace unos minutos ya habían cesado de entibiar las de él y las había alejado, un poco (como quien se ve descubierto en algo que no debería estar haciendo), pero sin perder del todo el contacto. "¿Sabés lo que te digo?"- inquirió él en voz baja, con una mirada seria, cómplice, al tiempo que deslizó por los dedos de ella los suyos, hasta que sus palmas se encontraron. Ella no podía creerlo, el tiempo se suspendió en ese momento, mil imágenes pasaron por su mente: en todas estaba él, esa alegría de cada encuentro casual, la tensión, la adrenalina, ese recuerdo culposo y embarrado que atacaba por las noches. Nunca creyó realmente que esto pasaría, sus sospechas no eran tan firmes como para asegurar este destino, este desenlace, o más bien comienzo, comienzo de un derrumbe. Sin embargo se sentía tan natural, tan evidente de pronto, que se relajó, aflojó la tensión de sus hombros, bajó la vista con una sonrisa contradictoriamente triste y decidió abrir los ojos para disfrutarlo. Los abrió, del todo, y sí, efectivamente se había pasado. Diez cuadras. El asiento seguía vacío, sus manos seguían tibias y nada se había derrumbado. Por ahora.
martes, 30 de julio de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
.
y lloré y lloré.. y destapé un mar que empezó a correr como luego de años de sufrir un dique. y así fue que dolió que ellos no se quisieron, dolió que fuera innecesario ese dolor. dolió notar lo que creemos que perdonamos, lo que creemos que superamos. notar la construcción intrínseca de nuestras células, de adn imborrable (con suerte modificable). se abrió una ventana, esa ventana de lo que podría haber sido.. de lo que querría que hubiese sido. un antídoto para el miedo a los cambios. un seguro, un colchón de amor y unión, un resorte de seguridad, en el que rebotar cuando me arroje al vacío. no estuvo, y todos hicimos lo que pudimos. o no? no es injusto ser tan ciego con una criatura? no lo sé.. es injusto pero nadie es consciente verdugo. y ahora el consciente me atrapó, me acorraló y me gritó su verdad: no fue simple, no fue lindo, fue un desastre sin planos que otros "planearon", una guerra en tierras civiles, sin nada de donde agarrarse. ahora armo mi propia balsa, junto lo que quiero llevarme, en un mar de angustia pero lo junto. y cuando salte espero tener mi colchón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

